Muy cerca del lago Skandeborg, en el país danés, se encuentra el Can Sleep, un hotel nada convencional ya que sus 121 habitaciones tienen forma de latas de cerveza gigantes, y es que cada una de éstas mide nada más y nada menos que 3,80 metros de altura. Además para dar más realismo al asunto en cuestión las latas son fieles réplicas de la cerveza danesa Royal Unibrez y están agrupadas de seis en seis como en los packs que podemos encontrar en cualquier supermercado.
Las habitaciones aunque altas son muy estrechas con lo que cuentan con dos pisos. En la planta baja se sitúa un pequeño salón y un mini bar repleto, como no, de cervezas. La primera planta la conforma el dormitorio cuya peculiaridad es la cama doble con forma redondeada y la claraboya a modo de ventana desde la cual se pueden contemplar el maravilloso entorno en el que está construido el Can Sleep. Y es que no hay nada mejor que caer en los brazos de Morfeo contemplando las estrellas y no escuchando más que los sonidos del bosque.
Las habitaciones aunque altas son muy estrechas con lo que cuentan con dos pisos. En la planta baja se sitúa un pequeño salón y un mini bar repleto, como no, de cervezas. La primera planta la conforma el dormitorio cuya peculiaridad es la cama doble con forma redondeada y la claraboya a modo de ventana desde la cual se pueden contemplar el maravilloso entorno en el que está construido el Can Sleep. Y es que no hay nada mejor que caer en los brazos de Morfeo contemplando las estrellas y no escuchando más que los sonidos del bosque.


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